En 2003 y de un día para otro la Administración corta la vía que conecta de manera directa Vicálvaro con Madrid por las obras del nudo de conexión entre la M-40 y la autopista de peaje R-3. A renglón seguido las asociaciones vecinales ponen en marcha, junto a otros colectivos, sindicatos, el PSOE e IU, la Plataforma Salvemos la Avenida de Daroca. La coordinadora inicia movilizaciones, organizando dos manifestaciones, una de las cuales es prohibida por el delegado del Gobierno.
En octubre de ese año se logra que el Ayuntamiento cree un grupo de trabajo para estudiar la problemática. Mientras, las protestas continúan y el 23 de febrero de 2004 miles de personas participan en la manifestación más numerosa de todo el proceso.
El PSOE gana ese año las elecciones y se abre una nueva etapa. El Gobierno central, responsable de las obras junto a la Comunidad, acepta la reclamación vecinal. El PSOE se apunta el tanto y se descuelga de la coordinadora.
Las obras para enlazar Vicálvaro con el centro a través de la avenida de Daroca comienzan finalmente en marzo de 2008 y se prevé que finalicen a principios de 2010.